Una abertura estrecha en la roca, unos minutos avanzando agachado y, de repente, el Mediterráneo aparece al otro lado de la montaña. Esta es la esencia del Forat de Bernia, una excursión por la Sierra de Bèrnia que combina un túnel natural, vistas sobre Altea y la posibilidad de visitar los restos del antiguo fuerte. Aquí encontrarás las variantes de la ruta, su dificultad real, el material necesario y los mejores consejos para disfrutarla con seguridad.
Una ruta corta en distancia, pero grande en paisajes
- Ubicación: Sierra de Bèrnia y Ferrer, en la provincia de Alicante.
- Recorrido habitual: circular, con unos 8,7-11 kilómetros según la variante.
- Duración: entre 3,5 y 4,5 horas, sin contar paradas largas.
- Dificultad: media, con tramos rocosos y alguna trepada sencilla.
- Mejor época: primavera, otoño e invierno, evitando las horas de más calor.

Qué es el Forat y por qué merece la excursión
El Forat es un túnel natural de unos 15-21 metros que atraviesa la cresta de la sierra y comunica sus dos vertientes. La entrada es baja y obliga a avanzar en cuclillas durante un tramo, pero no hace falta material de escalada ni conocimientos técnicos especiales.
La recompensa llega al salir. La roca se abre como un balcón hacia Altea, la Serra Gelada, Benidorm y el Mediterráneo. En días despejados también se distinguen el Puig Campana, Aitana y buena parte de la costa alicantina. El contraste entre la oscuridad del paso y la luz del paisaje es, para mí, lo que convierte esta ruta en algo más que un paseo de montaña.
La sierra forma una barrera natural entre la Marina Alta y la Marina Baixa. Por eso el recorrido cambia mucho de ambiente en pocos kilómetros, desde zonas de pinar y antiguas fuentes hasta laderas más ásperas, canchales y paredes calizas.
La ruta circular paso a paso
Inicio en las Casas de Bèrnia
La opción más conocida comienza en Casas de Bèrnia, a las que se llega por una carretera de montaña desde la zona de Benissa. Allí suele haber espacio para dejar el vehículo, aunque es limitado en los días de mayor afluencia. Conviene llegar temprano y no bloquear accesos a viviendas, caminos agrícolas o vehículos de emergencia.
Desde el inicio se sigue una pista cómoda hacia la Font de Bèrnia. Este primer tramo permite calentar las piernas, pero no hay que confiarse: la parte exigente empieza después de la fuente, cuando el sendero gana pendiente y entra en terreno pedregoso.
Ascenso hasta el túnel
La subida al Forat concentra el mayor esfuerzo de la ida. Hay piedra suelta, pasos inclinados y un par de zonas en las que resulta útil apoyar las manos para mantener el equilibrio. No es una escalada, pero sí un sendero de montaña en el que unas zapatillas urbanas ofrecen poca seguridad.
La entrada al túnel puede parecer más complicada de lo que realmente es. Lo importante es guardar la mochila, proteger la cabeza y avanzar sin prisas. En la zona central hay que agacharse bastante, especialmente si se coincide con otros excursionistas.
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Descenso por la otra vertiente
Tras disfrutar de las vistas, la ruta circular continúa bajo la cresta y rodea la montaña. Este tramo es menos llamativo para quien solo busca el túnel, pero ofrece formaciones rocosas espectaculares y una sensación de aislamiento que compensa el esfuerzo.
El camino lleva hacia el Fort de Bèrnia, una fortificación levantada en el siglo XVI durante el reinado de Felipe II. Sus restos permiten entender el valor estratégico de la sierra y añaden un interesante componente histórico a una excursión principalmente natural.
Cuánto dura y qué dificultad tiene realmente
Las cifras cambian porque existen varias salidas, sentidos de marcha y versiones del recorrido. La vuelta circular completa suele moverse entre 8,7 y 11 kilómetros, mientras que la visita sencilla al túnel puede quedarse aproximadamente en 5 kilómetros entre ida y vuelta.
| Variante | Distancia aproximada | Tiempo orientativo | Para quién |
|---|---|---|---|
| Ida y vuelta al Forat | 5 km | 2-3 horas | Personas con poco tiempo y familias acostumbradas a caminar |
| Circular corta | 8,7-9 km | 3,5-4,5 horas | Senderistas con experiencia básica |
| Circular ampliada | Hasta 11 km | 4-5 horas | Quienes quieran incluir el fuerte y más miradores |
El desnivel también depende de la variante, con recorridos que rondan los 300-600 metros de ascenso acumulado. Yo la clasificaría como dificultad media, no por la distancia, sino por la combinación de pendiente, roca irregular y ausencia de sombra en varios sectores.
Para niños pequeños no es una ruta cómoda y no admite carritos. Los mayores pueden hacerla si están habituados al monte, llevan calzado adecuado y cuentan con supervisión constante en las zonas expuestas. Con perros, el terreno exige especial atención, sobre todo en el túnel y en los pasos donde hay que ayudarse con las manos.
Cómo preparar la visita sin llevarse sorpresas
La temporada más agradable va de octubre a mayo. En verano el calor puede ser muy intenso y la sombra escasea, así que, si se decide ir, es preferible salir al amanecer y consultar antes la situación meteorológica y las posibles restricciones por riesgo de incendios.
- Calzado: botas o zapatillas de senderismo con suela de buen agarre.
- Agua: al menos 1,5 litros por persona, y más en días calurosos.
- Comida: algo energético para la parada del mirador o del fuerte.
- Ropa: una capa ligera para el túnel y protección solar para las zonas abiertas.
- Navegación: mapa descargado o track fiable, además de seguir las señales del sendero.
- Seguridad: teléfono cargado, botiquín básico y margen de tiempo para regresar con luz.
La Font de Bèrnia es un punto clásico de descanso, pero no conviene planificar toda la excursión dependiendo de que haya agua disponible o de que sea potable. Llevar la provisión completa desde el inicio evita uno de los errores más habituales en esta sierra.
También recomiendo no convertir la salida en una carrera para conseguir una fotografía. El paso por la roca se disfruta más con calma, dejando espacio a quienes vienen detrás y evitando entrar si el suelo está mojado. La caliza resbaladiza y la poca visibilidad aumentan el riesgo de una caída.
Qué ver además del túnel
El Fort de Bèrnia es la parada adicional más interesante. Aunque solo quedan restos de la construcción original, su posición elevada permite contemplar la línea de costa y comprender por qué este lugar fue elegido como punto defensivo.
La ruta también pasa por paisajes de gran valor geológico, con paredes verticales, bloques calizos y antiguos caminos de montaña. Algunas variantes enlazan con otros elementos patrimoniales de la sierra, como abrigos con pinturas rupestres, pero conviene respetar las indicaciones locales y no salirse de los itinerarios señalizados.
Para mí, el gran acierto está en hacer la circular completa cuando se dispone de tiempo. La ida concentra la expectación del túnel y la vuelta aporta amplitud, historia y panorámicas distintas. La visita corta cumple su objetivo, pero deja fuera buena parte de la personalidad de Bèrnia.
La mejor decisión para disfrutar de Bèrnia
Quien solo quiera conocer el túnel puede elegir la ida y vuelta, siempre que acepte repetir el tramo de subida y bajada. La circular exige más horas, pero ofrece una experiencia mucho más completa y permite repartir mejor el esfuerzo.
Mi recomendación es reservar una mañana fresca, llevar agua suficiente y asumir que los últimos metros hasta el Forat requieren concentración. Con esa preparación, la excursión combina en muy poco espacio aventura, paisaje mediterráneo e historia alicantina, sin necesidad de convertirla en una actividad extrema.
